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miércoles, 31 de julio de 2019

Joseph


Joseph es un keniano, un espiritu libre de 35 años que nos ha acompañado durante algún tiempo alegrándonos la vista con sus figuras de arena sobre la playa de Roses.
Su creación más lograda era un Homer Simpson estirado en el sofá con su lata de cerveza y su perro. 
Cada día Joseph creaba con amor y paciencia sus figuras, sabiendo que al día siguiente habrían desaparecido trituradas por los servicios de limpieza de la playa. 
Algunos días se tomaba un descanso, porque no quería hacer cualquier cosa sin ganas ni inspiración, solo pensando en el dinero. 
Siempre alegre y sonriente viviendo según su máxima; "hay que ser feliz porque nunca sabes que va a pasar en el momento siguiente". 

Ayer decidió volver a su casa en algún lugar cerca de Barcelona porque parece ser que echaba de menos algo......
Y se marchó tal como vino, no sin antes despedirse de cada una de las personas con las que ha convivido durante el tiempo que estuvo aquí. 
El paseo no sera lo mismo sin su figura delgada y morena, sus rizos africanos y su sonrisa perenne.
Gracias Joseph por todo lo que nos has enseñado con tu forma de ser......
Que sigas inspirando al mundo allá donde vayas.

domingo, 28 de abril de 2019

Viaje a Chefchaouen



El azul, el color predominante en Chaefchaouen se queda grabado en la retina del visitante. Es un azul intenso, como todo en este lugar colgado de las montañas del Rif, como suspendido en el tiempo.  La explosión de color de Chaouen y la calidez de sus habitantes no se olvidan fácilmente y cuando te preparas para marchar, ya estas pensando en volver.  

Estuvimos solo unos días, que definitivamente nos supieron a poco y nos dejaron con ganas de conocer más a fondo este pueblo, sus gentes, sus costumbres, sus tradiciones y su forma de vida. 





Llegamos en avión hasta Tanger y desde allí viajamos en autobús durante unas tres horas hasta llegar a las faldas de los montes Tisouka (2050m) y Megou (1616m) en la cordillera del Rif. Allí, estos dos montes se elevan por encima del pueblo como dos cuernos. (Accawen significa cuerno en bereber). Esto dió origen al nombre del pueblo, que luego, en la época del protectorado español pasó a llamarse Xauen y actualmente se le conoce como Chauen o Chefchaouen. 

Cuenta la leyenda que cuando España era territorio musulman,Mulay Alí ben Rachid se enamoró de Zhora, una muchacha de Vejer de la Frontera y cuando los los cristianos los expulsaron de la península emigraron a Marruecos y allí, para paliar la añoranza que su amada tenía de su pueblo, el emir construyó uno a su imagen y semejanza. 

Chaouen fue fundada en 1741 en el emplazamiento de una pequeña población bereber. Era considerada una ciudad santa y debido a las montañas que la rodean estuvo protegida contra las incursiones extranjeras, prosperando gracias a la llegada de refugiados musulmanes de España. Su población original estaba compuesta por exiliados de Al-Andalus tanto musulmanes como judíos. 

Actualmente Chaouen tiene unos 40.000 habitantes.





Los lunes y los jueves las mujeres, vestidas con sus trajes tradicionales del campo, bajan de las montañas a vender sus productos en el mercado. Verduras, huevos, gallinas, corderos........






Es una delicia recorrer la Medina azul por la mañana temprano cuando aún no han abierto las tiendas y las calles están silenciosas y sin el griterío de los turistas.










Camino hacia Ras el Ma, el nacimiento del río con sus lavaderos y los restaurantes donde las familias marroquis van a pasar el día y donde las mujeres suelen hacerse fotos con los trajes típicos de la zona.






Pigmentos de colores en las tiendas de la Medina.






Prometimos volver y quedarnos más tiempo. Cumpliremos la promesa. Dejamos en manos del universo el como y el cuando.........