Creo que todo lo que hice, lo hice por ti. Contra ti o para ti, pero en cualquier caso, para merecer tu cariño, para que me dedicaras un poco de atención, para que estuvieras orgulloso de mi. Y ahora que ya no estas, al menos físicamente, me cuesta vivir sin ti. No me acostumbro. Te echo tanto de menos! Echo de menos nuestras discusiones, tus enfados, tus rabietas, los momentos en los que, por fin estabamos de acuerdo en algo y disfrutabamos de ese pequeño mundo que nos unía. En fin......me falta tu presencia. Me vienen a la cabeza mil cosas que quisiera contarte y mil preguntas que quisiera hacerte. Y unas ganas terribles de decirte, que a pesar de todas las incomprensiones y de todos los desencuentros, creo que fuiste el mejor padre que pudiste ser. GRACIAS.