He salido de casa a las siete pensando que a esa hora temprana no encontraría a nadie, pero alguien más a tenido el mismo pensamiento y ya se podían ver algunas personas haciendo footing o circulando en bicicleta. Aún asi, el paseo estaba tranquilo. Algunos saludan alegremente y otros, muy serios, se apartan al cruzarse y se tapan la cara, en un intento de seguir las consignas de la autoridad. Hay personas que llevan la máscara bajada, sería una lástima no respirar libremente el aire fresco de la mañana.
Ayer llovió fuertemente durante toda la tarde y en el paseo, caracoles de todos los tamaños circulaban también en todas direcciones.
Verdaderamente, es un placer caminar y respirar libremente después de tanto tiempo encerrados en casa. El mar está en calma y la vegetación crece salvaje y libre por todas partes.
El sol se va desperezando y lentamente aparece tras
la montaña en la playa de Canyelles.
La primavera está en todo su esplendor y el olor dulce de la retama se mezcla con el olor a salitre del mar creando una mezcla indefinible, que despierta los sentidos, un poco adormecidos por la monotonía olfativa de los últimos dias...
Las plantas crecen a su aire, sin los cuidados de los jardineros................
La naturaleza respira a sus anchas sin la presencia de la humanidad.......
Todo crece y reverdece por todas partes.............
Y algunas cosas cosas parecen permanecer inmutables al paso del tiempo, aunque sabemos que eso es solo una ilusión, una percepción errónea de los sentidos..........
Vuelvo a casa de después de la caminata. Los caracoles han desaparecido asustados por el incremento de tráfico humano en el paseo.
La vida continua imparable su camino.......









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